Tomando forma.
Respetando la fiesta nacional del 12 de octubre, que vino a ser miércoles y, por tanto, día de conexión y trabajo en el proyecto CIF de Polibea, la siguiente reunión tuvo lugar el 19 de octubre. Estos pequeños parones sirven para dar más margen a los informáticos que están preparando la herramienta de aplicación. Y el trabajo comienza a tener forma.
Tomando las observaciones y aportaciones que todos los miembros del grupo CIF Polibea realizaran sobre el primer bosquejo para la aplicación informática, ya se podía disponer de una plantilla para la introducción de los códigos CIF. Ya se disponía de toda la clasificación en bases de datos explotables y resultaba muy alentador ver como con sólo tres o cuatro clicks de ratón se podía asignar un código CIF sobre un supuesto usuario. El trabajo realizado por Leandro y Carlos (los informáticos del grupo) iba presentando su forma definitiva. Quedaba trabajo, ¡por supuesto! Pero ya iba tomando forma física lo que hasta el momento sólo habían sido ideas.
No todo eran exclamaciones de admiración, quedaban muchas interrogantes. Había que preguntarse por el procedimiento y la actuación de los distintos profesionales que en su momento habrían de aplicar la CIF. La confluencia general sobre la idea de una mejor formación y la necesidad de un periodo de entrenamiento, que incluiría el manejo de la aplicación informática, centraban los comentarios.
Un apunte esencial: un sólo profesional no puede ser el que aplique la CIF, es preciso el trabajo multiprofesional y la labor de equipo.
Una necesidad que se manifiesta: la coordinación interdepartamental es requisito ineludible.
Trabajo para todos y realizado por todos. Cada profesional conoce su área, puede delimitar cuáles son lo códigos aplicables y hacerlo con acierto. Pero la aportación de otros profesionales y la matización de las observaciones de todos puede enriquecer el producto final.
Se manifiesta, muy claramente, la necesidad de dejar abiertos campos de observaciones (particularmente en la herramienta informática) donde los profesionales puedan ilustrar, con su conocimiento del sujeto, los detalles y centrar el foco de atención en aquellos que tienen especial relevancia para una mejora de la calidad de la atención.
Todavía son líneas difusas las que se aprecian, pero el trabajo va tomando forma.
Tomando las observaciones y aportaciones que todos los miembros del grupo CIF Polibea realizaran sobre el primer bosquejo para la aplicación informática, ya se podía disponer de una plantilla para la introducción de los códigos CIF. Ya se disponía de toda la clasificación en bases de datos explotables y resultaba muy alentador ver como con sólo tres o cuatro clicks de ratón se podía asignar un código CIF sobre un supuesto usuario. El trabajo realizado por Leandro y Carlos (los informáticos del grupo) iba presentando su forma definitiva. Quedaba trabajo, ¡por supuesto! Pero ya iba tomando forma física lo que hasta el momento sólo habían sido ideas.
No todo eran exclamaciones de admiración, quedaban muchas interrogantes. Había que preguntarse por el procedimiento y la actuación de los distintos profesionales que en su momento habrían de aplicar la CIF. La confluencia general sobre la idea de una mejor formación y la necesidad de un periodo de entrenamiento, que incluiría el manejo de la aplicación informática, centraban los comentarios.
Un apunte esencial: un sólo profesional no puede ser el que aplique la CIF, es preciso el trabajo multiprofesional y la labor de equipo.
Una necesidad que se manifiesta: la coordinación interdepartamental es requisito ineludible.
Trabajo para todos y realizado por todos. Cada profesional conoce su área, puede delimitar cuáles son lo códigos aplicables y hacerlo con acierto. Pero la aportación de otros profesionales y la matización de las observaciones de todos puede enriquecer el producto final.
Se manifiesta, muy claramente, la necesidad de dejar abiertos campos de observaciones (particularmente en la herramienta informática) donde los profesionales puedan ilustrar, con su conocimiento del sujeto, los detalles y centrar el foco de atención en aquellos que tienen especial relevancia para una mejora de la calidad de la atención.
Todavía son líneas difusas las que se aprecian, pero el trabajo va tomando forma.
