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NORMALIZACION
Jesús García Peón Webmaster - Responsable
Del Proyecto
www.minusval2000.com
La "normalización" llegará cuando políticos, constructores, hosteleros, etc., entiendan que han de crear espacios que van a ser ocupados también por personas con diversa funcionalidad: usuarios de silla de ruedas, invidentes, sordos o personas con cualquiera otra disfunción física que tienen derecho a no sentirse discriminados ni pedir permiso para acceder a ellos.
Polibea es una de esas empresas nacidas con el objetivo de vivir por, para y del mundo de la discapacidad. Todos los que de uno u otro modo pertenecemos a este entorno sabemos cuan difícil tarea es esa, por ello, al pedirme una colaboración para su boletín de Octubre apreté ese tiempo del que nunca dispongo para poner manos a la obra.
Personalmente, pertenezco, como consecuencia de las secuelas que me legó la polio, a ese grupo de personas con diversidad funcional que se ve obligada a utilizar una silla de ruedas para moverse. En el aspecto profesional siempre fui comercial, actualmente ejerciendo en una empresa de servicios y ni que decir tiene que me he pasado media vida viajando y sufriendo, por lo tanto, las inclemencias de una sociedad que con frecuencia ha considerado invisibles a los discapacitados físicos usuarios de sillas de ruedas a juzgar por el modo en que nos ha ignorado.
Cuando allá por el año dos mil, comencé a colgar en la Web www.minusval2000.com algunas direcciones de hoteles y/o locales públicos susceptibles de ser utilizados por personas como yo, porque su accesibilidad era buena, no pensaba que al cabo de algún tiempo se convirtiera en una de las páginas más visitadas de la red dentro del mundo de la discapacidad aunque esto fuera previsible, habida cuenta, de las dificultades que para viajar todavía sufrimos.
Igualmente, hace años, pensaba que todo era cuestión de legislar convenientemente pero la evidencia y el tiempo han demostrado que no es suficiente. Se ha legislado y sigue legislando pero parece que la solución no llega. Por eso, ahora, creo que la solución al problema de la accesibilidad y la creación de un turismo accesible no discriminatorio ha de venir de la mano de la "normalización". En los años ochenta, en viaje de trabajo por Alemania y asombrado por los lugares y accesos que me eran propicios, mostré esa extrañeza a mis interlocutores e interrogados al respecto, estos dijeron que obedecía a la necesidad de colocar laboralmente a los muchos discapacitados que la segunda guerra mundial había dejado como secuela. Entonces comencé a entender el tema de la "normalización", aplicable también en mi país.
Sucedía que los discapacitados en España no hemos existido. Hasta hace poco se nos ignoraba socialmente hablando y aunque, afortunadamente, esto parece estar cambiando, porque cada día somos más los que hacemos ruido y reclamamos un trabajo o una relación social en igualdad, es mucho todavía el trabajo por hacer y, en este sentido páginas como Polibea, Minusval2000 y otras, pueden desarrollar una encomiable labor.
La "normalización" llegará cuando los políticos, constructores, hosteleros, etc., entiendan que han de crear espacios que van a ser ocupados también por personas con diversa funcionalidad, usuarios de silla de ruedas, invidentes, sordos o personas con cualquiera otra disfunción física y que tienen derecho a no sentirse discriminados ni pedir permiso para acceder a ellos.
Hoy algunos hoteles acondicionan una habitación para personas con movilidad reducida, pero a eso no podemos llamarlo "normalización". Deberá llegar un día en que no se pueda construir un espacio público sin accesos propicios para una silla de ruedas, sin ascensores que no estén adaptados para invidentes o carezcan del tamaño suficiente para acceder en una silla. Pero además llegará un día en que los restaurantes deberán, para poder abrir al público, ofrecer una carta en braille o disponer de aseos accesibles y adaptados para usuarios de silla de ruedas.
La "normalización" nos traerá además, edificios de viviendas con trasteros y estacionamientos adecuadamente señalizados y accesibles, entradas a pie de calle, puertas de acceso y tránsito suficientemente amplias y aseos practicables aunque sólo se construya uno por piso y no como ahora que en una vivienda de 60 metros se ubican dos cuartos de baño y ambos inaccesibles. Por eso, la "normalización" es todavía una quimera, aunque no un imposible porque, todos, entre todos, hemos de hacerlo posible.
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