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El Parque de la Prehistoria de Teverga resume y sintetiza lo mejor y lo más significativo del arte rupestre europeo.

El Parque de la Prehistoria de Teverga, en un valle de gran valor ecológico y paisajístico, ha abierto sus puertas al público recientemente. Las 25 hectáreas del recinto albergan un conjunto de réplicas, con copias exactas de los principales yacimientos europeos de pintura parietal, seleccionado según un riguroso criterio científico y dispuesto a través de reproducciones facsimilares, copias, recreaciones, fotografías, maquetas y reconstrucciones. Encontrarse precisamente en la cabecera de las cuencas fluviales que constituyen el último ámbito del occidente europeo en el que aparecen grutas o cuevas con pinturas rupestres justifica la elección de Teverga como lugar de ubicación del Parque de la Prehistoria, que resume y sintetiza lo mejor y lo más significativo de este arte, desde paneles de las cuevas del centro de Francia hasta de las distintas regiones del Norte de España.
Se encuentra a unos 40 minutos de Oviedo: desde la capital, cogemos la A-63 dirección Grado-La Espina, a unos 10kms, tomamos la salida 9 (Trubia) y continuamos por la AS-228 dirección Puerto Ventana. Al llegar a Teverga debemos seguir en dirección Puerto Ventana durante unos 3 kms y antes de llegar a San Salvador encontraremos la entrada del Parque a mano derecha. La explanada destinada a aparcamiento de vehículos es amplia, aunque no cuenta con plazas señaladas/reservadas para personas con alguna discapacidad. Desde el aparcamiento hay dos senderos (firme de zahorra) hacia el edificio de recepción: el más corto tiene una pendiente muy pronunciada, el que baja directamente desde la desviación de la carretera, aunque más largo, tiene un desnivel más suave.
La instalación propiamente museística consta de un complejo de tres edificios. El primer edificio que encontramos está destinado a centro de recepción de visitantes, la tienda, un aula para talleres infantiles y la cafetería. La entrada es a nivel, como todo el interior del edificio. En el mostrador de recepción (una sola altura) se recogen/adquieren las entradas, folletos y planos. A la derecha de este mostrador y antes de la zona destinada a cafetería-restaurante, están los baños: hay un baño adaptado. La cafetería tiene también acceso desde la terraza exterior.
Después de un pequeño paseo (sendero de zahorra) y cruzando el río Páramo llegamos al segundo edificio, un inmueble en forma de media luna con cubierta vegetal, denominado La Galería: la entrada es a nivel, como todo el interior del edificio. Antes de adentrarnos en su interior, pasaremos bajo un lucernario circular abierto al cielo. Dentro encontramos un completo circuito de audiovisuales (no están subtitulados), documentos, y espectaculares reproducciones de pinturas del Paleolítico Superior, como el panel de los caballos de Chauvet o la vaca negra de Lascaux , en Francia; la parte central del techo de los bisontes de Altamira (los autores de la réplica son los mismos que los de la neocueva instalada en el Museo de Altamira y han trabajado durante más de dos años para conseguir una reproducción exacta de las pinturas), el camarín de las ciervas de Covalanas (Cantabria), la gruta de los osos de Ekain (Pais Vasco), los bisontes de La Covaciella en Cabrales (Asturias), el panel de los signos de la cueva de Llonín en Peñamellera Alta (Asturias), así como útiles y figuras de España, Francia, Alemania, Austria, Chequia o Rusia, que en algunos casos están dispuestos en vitrinas a una altura poco idónea para ser contemplados por niños, personas de baja estatura y/o usuarios de silla de ruedas.
En esta galería artificial se nos explicará por qué surgió el arte paleolítico, quiénes y con qué técnicas realizaron las pinturas rupestres y qué significados se les han atribuido a lo largo de los últimos doscientos años de investigación: de esta forma se han organizado los contenidos expositivos. De cada cueva se han elegido aquellas pinturas que mejor ilustran las distintas teorías existentes sobre la motivación del artista prehistórico.
El tercer edificio, muy próximo al anterior y al que llegamos a través del mismo sendero -hay una ligera pendiente- se denomina Cueva de Cuevas: contiene completas réplicas de tres relevantes galerías rupestres; copias exactas realizadas utilizando tintes naturales, elaborados con los mismos materiales que los prehistóricos; la piedra caliza de paredes y techos tiene las mismas grietas y reflejos luminosos que las auténticas, y se ha reproducido la estructura, humedad, oscuridad y silencio. En una visita de unos 25 minutos de duración se recorren las tres salas/galerías, comenzando por la Galería de los Caballos de Tito Bustillo donde puede apreciarse la rica policromía empleada en este tipo de representaciones. De esta sala se hace un viaje de 700 kilómetros hasta la Cueva de Niaux, en Francia, para contemplar el Salón Negro, donde se observan dibujos más definidos y perfectamente perfilados. Desde esta segunda sala volvemos a Asturias para observar la reproducción del Camarín de la Cueva de Candamo, donde se nos explica cómo aquellos primeros artistas no sólo buscaban una imagen, sino que también se preocupaban especialmente por la localización de sus obras y el relieve de las paredes donde las realizaban. Durante toda la visita caminamos por un suelo de firme irregular y con desniveles (excepto en los pasillos de transición de una galería a otra, que son de firme liso de hormigón) y los quías emplean, como en las cuevas originales, linternas para realizar sus explicaciones.
Horarios
Miércoles a domingo de 10:30 a 14:30 y de 16:00 a 19:00 h.
Lunes y martes cerrado
Horario ampliado (del 22/06 al 16/09)
Lunes a domingo de 10:30 a 14:30 y de 16:00 a 20:00 h.
Tarifas
Tarifa individual: 4 €
Grupos (+ 20 pax), niños de 4 a 11 años y mayores de 65: 2,50 €
La Galería: visita libre o guiada.
Cueva de Cuevas: visita guiada, duración: 20 minutos (máx. 25 personas por grupo). Se recomienda reservar con antelación.
www.atraccionmilenaria.com
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